domingo, septiembre 20, 2009

Nueva York


Hay sitios en la vida que para bien o para mal son parte de ti. Se te han metido en las venas en tardes de domingo mientras veías la televisión y comías relajado unos bizcochos con chocolate que te preparaba tu madre. O te los has topado en esos libros de fotografías que pasan por tus manos rápidamente. O más aún, en viejas canciones que sólo sabes apreciar con el paso del tiempo.

Nueva York es uno de esos lugares. Nueva York forma parte de uno desde que nace.

La primera vez que vine a esta ciudad creo que tenía ocho años. No cogí un avión y mucho menos un barco. Simplemente posé mis manitas delante del escaparate de una tienda de televisores que emitían a un viejo y gris King-Kong subiendo el Empire State con su amada entre gritos. Cartón piedra del bueno. Entrañable y adorable. Pero tuve miedo. Es más, creo que me aparté pese a tener un cristal de por medio. No sé... seguramente que lo hice... con lo que soy yo para las alturas y los monstruos...
Después fueron más las visitas a Manhattan. En libros, sueños, historias de amigos, películas... De todas ellas, la que más me marcó fue la pequeña Audrey Hepbrun que huía de un día rojo de los que tenía desayunando un croissant y un café en el escaparate de Tiffany´s. Ahí decidí que ya era hora de venir a conocer el lugar. Pasaron los años y este verano decidí poner fin a la vieja promesa.

Pero resulta que ya había venido. Una, dos....Tantas veces que ha sido un viaje de recuerdos. De afirmar todo aquello que uno ha sido y ha vivido. Puede parecer tópico. Irónico. Pero Nueva York tiene eso. La sensación de que esta ciudad forma inevitablemente parte de tu vida.

Vine cumpliendo una sueño y me he encontrado encontrando que esta ciudad tenía mucho de mí y tenía que devolvérmelo. Día a día... paso a paso, kilómetro a kilómetro. Habitaciones vacías de mi Espacio Habitable.... Empecemos pues a abrirlas...

viernes, agosto 07, 2009

La Felicidad está en Alburquerque


"Sé de un lugar cerca del sol
donde la luz t
iene color
un tono dulce de miel
deshaciéndose en mi tristeza
Sé de un lugar lejos de aquí
donde una vez yo me escondí
un sitio donde tu voz
no retumbará en mi cabeza"

(Cerca del Sol, Cooper)


A veces no hay que irse muy lejos para sonreír. Un paseo matutino, un helado a media tarde, unas cervezas o un traspiés por no mirar la maldita baldosa rota de siempre. Otras sí. A veces es necesario viajar lejos para sonreír y recuperar el color y las ganas de seguir adelante que la rutina nos quita. Viajar lejos, 700 kilómetros de tu sitio. En coche. Con amigos, complices. A sonreír en Alburquerque.

Alburquerque.... de Extremadura... que existe también. Regresar a Alburquerque con su polvo, su castillo en obras, sus cuestas, sus casas blancas, sus perritos calientes, sus gin tónics hasta arriba! y sus litros de cerveza. Sus pulseras de clicks, sus conciertos moñas y sus sorpresas musicales. Con el sol radiante en la piscina escuchando conversaciones ajenas que tienen"mucho criterio", comiendo una tostada de pan con tomate y jamón o escuchando a los "pitufos indies" entre risas. Comiendo en Portugal porque para eso tenemos coche y ganas de sentirnos como Family: "jóvenes extranjeros bordeando Portugal"... O descubriendo que no importa mucho dormir sobre piedras si uno lo hace en compañía de amigos que te despiertan con una sonrisa.
Y sobre todo para que tras una maravillosa comida de despedida, el humilde chef del restaurante Santa María de Alburquerque te de una receta mágica justamente cuando vas a marcharte de este "paraíso extremeño" y la nostalgia empieza a invadirte:
-"Volved el año que viene a ser de nuevo felices... Pero sólo un rato aquí ¿eh? que hay que ser moderadamente felices, porque ser feliz del todo es cosa de tontos".

miércoles, julio 22, 2009

De regreso

Mi habitación ha estado mucho tiempo cerrada. Y como todo lo cerrado, con el silencio interior y la oscuridad se aisla y se olvida. Se acumulan motas de polvo, moho en las paredes y todo se adormece. No entra luz, no hay vida. Todo está cerrado.
¿Y si alguien roza sus nudillos en la puerta? El fuerte sonido trastoca todo. El silencio se rompe y la ondas de sonido rebotan contra las paredes. Las motas de polvo vuelan entre choque y choque de los "toc", "toc" y el moho se rescrebaja en miles de diminutos añicos. Y entra luz. Vuelve la vida. Abres la puerta.

El sábado 18 de julio de 2009 mi Espacio Habitable recibió esa llamada en forma de correo electrónico. Un "Eooo.. Cuánto tiempo verdad?" retumbó en mis paredes frías. Me di cuenta de cuánto tiempo había pasado y la de silencio que había tomado este blog. Quizá demasiado.

Y aquí estoy. Ayudándome, ayudando. Amueblando este Espacio de nuevo. Intentándolo de nuevo porque si ha alguien le sirve como a mí, esto tiene sentido.

Gracias por hacerme más llevadero el fin de semana con tu correo electrónico. Prometo cumplir lo que te prometí.

viernes, mayo 30, 2008

Salida

Tengo frío. Un frío intenso por todo el cuerpo que me hace temblar. Pueden ser los nervios, creo yo... pero aunque trato de tranquilizarme el frío no me abandona. No sé si será el que buscaba ansiosamente hace unos meses, pero no se me quita del cuerpo y lo único que genera en mi mente es un frase veloz: "huye rápido, huye rápido".... Ahora, sentado en mi ordenador del curro lo único que pienso es en salir de Gijón cuanto antes y que el frío me abandone. ¿Por qué seré así? Llevo una temporada en baja forma y por eso no escribo mucho en mi espacio habitable, para no ensuciarlo. Pero hoy no he podido resistirlo porque el frío se estaba comiendo mis dedos y si no tecleaba rápido me iba a convertir en una estatua helada. Ahora, tras un rato, empiezo a entrar en calor... Es un mal día, ¿o no?

domingo, abril 06, 2008

Entrada de Artistas


"y ahora, ya nunca pasa nada
hoy pediré su mano y perderé la mía
ahora, ya nunca pasa nada
hoy perderé mi mano y pediré la suya"

Son maños y banda sonora de mi Polico. Son cuatro y ya los he visto dos veces. Dos intensas veces en El Savoy. Dos veces que me han cambiado la vida. Me han trastocado los planes. Ya lo dicen ellos, "No somos muy normales, pero nos salva la actitud".
Este grupo me trae grandes recuerdos, tristes y alegres... Con ellos he aprendido a conducir mi coche y han sido el primer sonido que salió de mi pequeño bólido cuando lo compré. Y por ellos me lancé en su búsqueda. Me dije: "Me veo conduciendo en veranito escuchando 1986 y riendo con mis amigos al lado".
Ayer los volví a ver en Gijón. Un año y medio más mayor. Un año y medio menos inocente pero igual de amable con las jóvenes como siempre. Gin tonic en mano y echando de menos a mucha gente... Gracias Tachenko por existir!

jueves, marzo 27, 2008

Aprender

Entre cervezas, una compañera de trabajo me sacó una pequeña espinita que tenía clavada en el pie y que me ha provocado frío durante estos días en el corazón. Soledad llaman a ese frío. Que aunque uno no está solo del todo, parece que me encontré este fin de semana un resquicio en una de las esquinas de Cimadevilla y atravesó mis viejas Converse hasta llegar a mi desgastada piel del pie. Ya se sabe, si te dejas llevar por la alegría y el momento sin cuidarte, cuando pones los pies en el suelo aquello que te ha rozado se te clava sin remedio.

Y digo que me sacó la espinita porque con su sonrisa y su saber escuchar consiguió que se esfumara por un rato esa angustia que no paraba de sangrarme y derramarse como la lluvia que ha caído estos días en Gijón. Y me dio un regalo en forma de poema. Que comparto ahora y ocupa desde hoy un lugar fundamental en mi Espacio Habitable.

Gracias I. y gracias Borges por escribir cosas maravillosas.


Uno aprende

Después de un tiempo, uno aprende la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma,

y uno aprende que el amor no significa acostarse y una compañía no significa seguridad, y uno empieza a aprender...

Que los besos no son contratos y los regalos no son promesas, y uno empieza a aceptar sus derrotas con la cabeza alta y los ojos abiertos, y uno aprende a construir todos sus caminos en el hoy, porque el terreno de mañana es demasiado inseguro para planes... y los futuros tienen una forma de caerse en la mitad.

Y después de un tiempo uno aprende que si es demasiado, hasta el calor del sol quema.

Así que uno planta su propio jardín y decora su propia alma, en lugar de esperar a que alguien le traiga flores.

Y uno aprende que realmente puede aguantar, que uno realmente es fuerte, que uno realmente vale, y uno aprende y aprende... y con cada día uno aprende.

Con el tiempo aprendes que estar con alguien porque te ofrece un buen futuro significa que tarde o temprano querrás volver a tu pasado.

Con el tiempo comprendes que sólo quien es capaz de amarte con tus defectos, sin pretender cambiarte, puede brindarte toda la felicidad que deseas.

Con el tiempo te das cuenta de que si estás al lado de esa persona sólo por acompañar tu soledad, irremediablemente acabarás deseando no volver a verla.

Con el tiempo entiendes que los verdaderos amigos son contados, y que el que no lucha por ellos tarde o temprano se verá rodeado sólo de amistades falsas.

Con el tiempo aprendes que las palabras dichas en un momento de ira pueden seguir lastimando a quien heriste, durante toda la vida.

Con el tiempo aprendes que disculpar cualquiera lo hace, pero perdonar es sólo de almas grandes.

Con el tiempo comprendes que si has herido a un amigo duramente, muy probablemente la amistad jamás volverá a ser igual.

Con el tiempo te das cuenta que aunque seas feliz con tus amigos, algún día llorarás por aquellos que dejaste ir.

Con el tiempo te das cuenta de que cada experiencia vivida con cada persona es irrepetible.

Con el tiempo te das cuenta de que el que humilla o desprecia a un ser humano, tarde o temprano sufrirá las mismas humillaciones o desprecios, multiplicados al cuadrado.

Con el tiempo aprendes a construir todos tus caminos en el hoy, porque el terreno del mañana es demasiado incierto para hacer planes.

Con el tiempo comprendes que apresurar las cosas o forzarlas a que pasen ocasionará que al final no sean como esperabas.

Con el tiempo te das cuenta de que en realidad lo mejor no era el futuro, sino el momento que estabas viviendo justo en ese instante.

Con el tiempo verás que aunque seas feliz con los que están a tu lado, añorarás terriblemente a los que ayer estaban contigo y ahora se han marchado.

Con el tiempo aprenderás que intentar perdonar o pedir perdón, decir que amas, decir que extrañas, decir que necesitas, decir que quieres ser amigo, ante una tumba, ya no tiene ningún sentido.

Pero desafortunadamente, sólo con el tiempo...


Jorge Luis Borges.

miércoles, marzo 05, 2008

mi polico azul



Vino a mí. Porque el vino a mí aunque hiciera muchos kilómetros para recogerlo. Fue un mes de marzo. No muy lluvioso, reseco pero apetecible estaba el tiempo.... Iba con bufanda nueva porque hacía frío y cogí por última vez ese maldito alsa que me traía de madrugada a Pamplona. Pero esta vez era viernes por la mañana. El viernes 2 de marzo de 2007 vino a mí y mi vida cambió.
Es azul, un azul cambiante según le dé el sol. Cumplió 23.4000 kilómetros (Conoce Gijón, Pamplona, Oviedo, Avilés, Palencia, León, Ponferrada, Valladolid, Santander, Bilbao, San Sebastián, Burgos, Logroño, Vitoria, Las Landas, Estella, Zudaire, Javier....) Ya tiene algún roce (que para eso fui 'lelo') y ha vivido grandes cosas conmigo: Mi primer viaje de noche con la ilusión de llegar a mi casa, la noticia del nacimiento de mi sobrino, mi viaje a Estambul, la triste despedida de Ana, la playa, los viajes a Francia, las castañas....
Ha cumplido un añito y ha hecho el mismo viaje iniciático: Javier. Fue una promesa que me hice a mi mismo. Ya que tienes suerte y cae en fin de semana llévalo al Santo para que le bendiga, haz la 'javierada' con él... Con él y con su 'hormiga atómica asentidora' que sonríe y me da ánimos cuando el viaje se hace tedioso.
Felicidades Polico azul!

domingo, febrero 24, 2008

Sensaciones POP



"No se sabes, que ya no te quiero.
que ni siquiera te echo de menos.
Y aunque tu creas, que he perdido el tiempo
He construido un gran mundo en un rayo de sol!"

Hoy he vuelto a comer "Galletas", lo siento. Pero es que desde que vine de Bilbao estoy metido en un bucle "casazulense" de sensaciones pop que no se me quita de la cabeza. ¡Que viva La Casa Azul!... Menudo derroche de energía en el concierto junto a una de las chicas que más quiero y que no paraba de decirme "gracias por el regalo que me acabas de hacer"... Y yo no paraba de reír y botar mientras junto a Guille gritaba "esta noche todas cantan para mí". Comiendo chicle cosmos, tang de naranja y cola Jet de Limón.
Y ahora que vamos a Eurovisión, porque iremos seguro.... Y nadie se reirá de shibuya! Y yo podré cantar con orgullo eso de
"Pero queda poco tiempo
y hay tantas cosas que acabar
nos veremos algún día
y quizás vayamos a bailar
o me lleves a pasear
nunca confíe en el que el mundo
me dejara utilizar mi ingenuidad...
por lo menos esta noche tómala...."

Ya sabéis... como un fan!

Es lo que tiene....

sábado, febrero 09, 2008

Frases y silencios

Hay una chica a la que quiero mucho. Su sonrisa despistada, su mirada intensa, su voz quebrada que cuando la escuchas sientes paz inteior... Se llama Ruth. "Mi Ruth". Hemos vivido multitud de cosas juntos con forma de bucle, un ir y venir. Nos alejamos y el destino nos une. Pamplona, San Sebastián, Bilbao... No nos llamamos mucho, pero cuando escucho ese "Qué tal guapo!" la siento tan cerca como cuando nos sentabamos a contar las horas en los destartalados sillones de nuestro piso de San Inazio. Y Ruth, que además de bella persona tiene un gran corazón y una prodigiosa escritura nos ha regalado a los que tenemos el placer de conocerla un texto digno de los libros que uno nunca puede dejar de leer para ser persona:

"Alguien me dijo una vez que buscaba una frase para vivir, aunque fuera de alquiler. Yo he vivido en muchas frases, entre párrafos, o escondida en algún poema, pero ahora sólo me apetece hacer las cosas bien, sin resguardarme en ningún folio. Últimamente recuerdo mucho una vieja sentencia: Una persona da su verdadera talla cuando nadie le mira, cuando sólo le guía el sentido del bien y del mal. En esa soledad, quiero caerme las veces precisas, dolerme y curarme, salvarme en los viajes y en los lunes que empiezan con lastres. Que en vez de vivir en las frases, las frases vivan conmigo, salgan fuera, se liberen y exploren sin miedo. En este principio de 2008, tengo que decir que hay que ver Lejos de ella, y quedarse en la sala de cine hasta el final, escuchando la versión de Helpless de KD Lang. Se ha ido Ángel González, y debo recordar a ese chico excepcional que descubrió su mirada -tan joven- y me regaló una dedicatoria que nunca leí. (Escucho tu silencio. Oigo constelaciones: existes. Creo en ti. Eres. Me basta."

Cuando leí este texto me sentí reconfortado. En paz. Una vez más, "mi Ruth" había tocado mi frágil persona. Ha sido un soplo de paz en una semana dura. De despedidas, de nieblas en mi ciudad, de fríos, examenes y trabajo... mucho trabajo.
Gracias Ruth, espero que no te enfades por colocar este texto en mi blog, pero es que creo que merece la pena que la gente disfrute de tu don. Mañana mismo voy a ver Lejos de ella y me quedaré hasta el final del film acurrucado en mi butaca, como me gusta ver el cine. Fijar los ojos en la pantalla y sentir que esa historia que se cuenta es tuya. Nada más que el cine y uno mismo con sus pensamientos. Y en silencio. Sin que nadie note mi presencia, como tú dices... es el momento en el que uno realmente sabe cómo es.


sábado, enero 26, 2008

Turnedo

"Desde aquí, desde mi casa veo la playa vacía
ya lo estaba hace unos días, ahora está llena de lluvia
y tú ahí sigues sin paraguas, sin tu ropa, paseando
como una tarde de julio pero con frío y tronando
¿Se puede saber qué esperas? ¿Que te mire y que te seque?
¿Que te vea y que me quede tomando la luna juntos?
La luna, tu y yo espectantes a que pase algún cometa
o baje un platillo volante...
Y la playa llora y llora, y desde mi casa grito
que aunque pienso en abrazarte
que aunque pienso en ir contigo
el doctor me recomienda, que no me quite mi abrigo
que no esté ya más contigo
y yo no puedo negarme
pues el tipo soy yo mismo
estudié mientras dormías
y aún repaso las lecciones
una a una
cada día...
Yo no puedo aconsejarte
es muy duro lo que llevo
dejemos que corra el aire
y digámonos adios
Aunque sigas suspirando
por algo que no era cierto
me lo dices en los bares
es algo que llevas dentro
que no dejas que te quieran
sólo quieres que te abracen
y publicas que no tuve ni valor para quedarme
yo rompí todas tus fotos
tú no dejas de llamarme
¿Quién no tiene el valor para marcharse?
¿Quién no tiene el valor para marcharse?
¿Quién no tiene el valor para marcharse?
¿Quién prefiere quedarse y aguantar?
Marcharse y aguantar....."

Ivan Ferreiro, Turnedo

Son las dos de la mañana y me ha venido a la mente está canción como un pequeño soplo mientras volvía del curro y me he dado una vuelta por la playa antes de entrar en casa. Con el frío, el olor a salitre y las cosas bellas de la ciudad. Esta canción la descubrí aquí y es un trocito de muchas de las cosas que a veces me vienen a la cabeza... Me imagino esa escena y me reconforta.

domingo, enero 20, 2008

Festara!

Hoy es 20. Sacad las baquetas y la cuchara de palo. Y dad fuerte a las maderas de vuestro tambor o barril. Es la tamborrada!, es San Sebastián! Y yo, fiel a mis frikismos personales aquí me veo, en mi casa con una cerveza y mi nuevo descubrimiento (la etb en directo a través de la web) viendo la tamborrada y emocionandome con la versión del Orfeón Donostiarra. Mi afán por esta fiesta empezó sobre todo en Bilbao cuando veía a los guipuzcoanos que vivían conmigo en la residencia de estudiantes llorar de la emoción con esta fiesta. Y desde ese año, cada madrugada del 20 de enero esté donde esté ahí estoy dándole a los palos y soñando que algún día, será para mí algo tan tradicional como el chupinazo, si no lo es...
Bagera! Gu ere Bai! Gu Beti Pozez, Beti Alai!

miércoles, enero 02, 2008

El 08


Pasan los días y si uno no se anima... Ya me habían dicho que esto de los blogs, si no están especializados en tu curro o en alguna afición suelen ir lentos... Pero yo es que de mi curro ya hablo muchas horas conmigo mismo y no es cuestión de que en un lugar que quiero que sea habitable meta muebles que a veces desentonan...
Bueno, ya ha llegado el 08. Año al que le pido muchas cosas y me dará menos. Como siempre, aunque le tengo puestas muchas esperanzas. Ya veremos. De momento empezamos de cero y qué mejor que pisar el kilómetro central en Navidutis. Ya lo hice, la tarde del 24 de diciembre con mis amigos madrileños (y alrededores) y mi hermano el turista... Ahí comenzó mi nueva ruta de salida. Contadores a 0 o mejor... contadores a 08.

sábado, diciembre 15, 2007

Naviduti

Acabo de cumplir una de mis tradiciones: Un sábado antes de la navidad me pongo una copita de vino de Oporto, me enfundo el gorro de papanoel y coloco el árbol, el belén (el bueno y el de tres piezas y conceptual: Pastor, San José y oveja de metal que me quedan después de tantas mudanzas....) y luces navideñas en el balcón. Otro más en Gijón, con mucho frío pero sonriendo.... Como decía mi amigo Andrés cuando me empeñaba en celebrar la naviduti en el piso de Bilbao: "Deibis, tú eres la naviduti del piso...", pues ahora estoy igual amigo Andrés, imaginando aquellas risas cuando llegabas y te encontrabas todo decorado y nos poníamos a beber sidra y champán Ruth, Rubén, tú... y tanta gente que pasó por Lehendakari Aguirre.... Y así cojo aire feliz para ir tomando el ritmo de lo que se me viene encima:

A saber.... lotería de naviduti sin que toque nada pero con la piel de gallina cada vez que sale un número gordo (llama al fotógrafo que vaya a toda ostia!!!!), Viaje en avión a Madrid y de la capital tomar un bus a Torre para acabar después en los bares de siempre con mis amigos y si se tercia y el frío no arrecia, comer una palmera de chocolate en la Puerta del Sol o frente al cuartel de la Guardia Civil helándonos las manos y el trasero pero siendo felices; Viaje a Pamplona el 30 de diciembre lleno de ilusión y nostalgia con la bufanda bien prieta; la tradicional partida de mus y julepe en el Bee Gees de pareja con Leyre el 31, día de San Silvestre, y ganar a Pancra y Krunch aunque no lo acepten y cerrar el bar antes de ir a cenar con un sol y sombra; disfraz típico en nochevieja: El de Elvis o de Zipi y Zape que es muy socorrido y no hay que pensar mucho...; ver la llegada de los reyes en la Magadalena (este año con el pequeño Julen) y gritar fuerte con mis amigos en la cabalgata del centro.... Buff

Tengo ganas... muchas ganas....

sábado, diciembre 08, 2007

La divertición

He decidido que quiero ser de más mayor, a parte de ser feliz, claro. Quiero ser alcalde de Balboa o por lo menos llevar la concejalía de la foto y conducir la furgo por los caminos del Bierzo. Ya estoy ansioso de celebrar el angora 30 y ahorrar un poco para comprarme la Volkswagen amarilla que vimos en ese pueblo (pedían 3.000 euros). Acepto donativos. Es por una buena causa, la divertición y la felicidad. ¡Qué hay más bonito en la vida! Bueno, en estos momentos el discazo de La Casa Azul, 'La revolución sexual'... Simplemente genial.

*Ves Juanga... uno si quiere y lo intenta, también puede cambiar de aires.

domingo, noviembre 25, 2007

castañas

¡Vivan las castañas! de toda clase, calientes, frías, asadas, una noche de sábado o en plena tarde jugando al mus rociados de pacharán. En El Bierzo tuve este año mi particular iniciación a esta tradición tan otoñal. En Balboa, un sábado (10/nov/07) frío en una payoza con amigos y un té con leche. (Luego cervezas, claro, pero es que la tarde dio para mucho).Normalmente siempre me como mis primeras castañas en Pamplona, en el puesto de la Calle Comedias.Y todavía toco los botones con ruidos del trenecito que hace de horno. Como cuando era niño...Olor a castañas en mi calle favorita de mi ciudad. Pero este año, el trabajo me ha impedido disfrutar de una tradición tan propia. Y tuvo que ser en otro sitio y con otra gente, pero igual de feliz. Porque al final eso es lo importante.
Es tiempo de castañas!!!!!!

viernes, noviembre 23, 2007

incomunicación

He estado fuera por problemas con mi pobre 'pequeñín'... Si alguien tiene un MacBook comprado durante el año pasado, que mire la parte de cierre porque traen defecto de fábrica y se rompen. Hay que llevarlo a arreglar.... Y es lo que he hecho yo. Y claro, he estado incomunicado en mi casa vía internet... Es lo que tiene...
Pero ya he vuelto. Ha sido una pausa breve...

viernes, noviembre 09, 2007

Ríos musicales


Ayer iba al trabajo con mi Ipod, ese que me ha cambiado tanto la vida...
Cascos y mirada perdida al horizonte. Tenía puesto el aleatorio de canciones... que uno a veces se cansa de pensar qué música va a a oír y prefiere la sorpresa. Y cayó ante mí el 'This Is Just a Modern Rock Song' de Belle and Sebastian. Ritmo lento de una guitarra, la respiración de Stuart... Y empieza una canción suave que es como un aguijón con veneno dulce que se te va introduciendo por el cuerpo. Son siete minutos de canción que son una descarga de emociones. Canción adulta para pensar y reflexionar sobre uno mismo y lo que le rodea. Y más en estas fechas que ando un poco sensiblón (cuándo no!). Caía el sol y miraba al horizonte escuchando a Stuart y el sonido de la trompeta. Sol tibio de otoño y cadencioso. Y me di cuenta de lo que puede llegar a explicar a uno una canción. Esta, en este momento lo hace perfectamente conmigo.

miércoles, noviembre 07, 2007

Frío!


Por fin vuelve el frío...
Este finde estuve en la vieja Iruña para celebrar que ya me queda poco para caer en la treintena. El miércoles cumplí 29 otoños (que no primaveras) Amigos, cañas, castañas... y frío. Sólo faltó la bufanda y la nieve que ya asomaba en los montes navarros y que las agencias captaron este fin de semana. Y paseando por la calles de mi ciudad me di cuenta de lo que me gusta esa sensación helada cuando uno camina. Despeja los pensamientos. Ya lo decía Ana en 'Los Amantes del Círculo Polar': "Me encanta que haga frío, con el frío los pensamientos y las cosas van más rápido". Y quizá tenga razón, porque en la tarde de sábado entre ráfaga y ráfaga de viento helado otoñal tomé importantes decisiones que quizá cambien mi vida en los próximos meses. Sólo espero que sean rápidas como el frío que ya se cuela en mi vida. Habrá que acurrucarse entre las mantas y sonreír ante el cartel que tengo en la puerta de casa de Gijón. Ese que dice: "Frío, siempre tengo frío"...

sábado, octubre 27, 2007

Tardes noches... Paseos


"Me gustaría salir a pasear todas las tardes, porque la noche es muy bonita, lo mismo que la última hora de la tarde, que también es muy bonita, y eso es lo que hacíamos antes nosotros cuatro: el abuelo, Toby, Kent y yo. Acabar nuestras tareas antes de que el sol se pusiera del todo y encaminarnos luego hacia el valle a pasear".
'Obabakoak', Bernardo Atxaga

Pasear... Una de las cosas que más hago en esta ciudad al norte del norte. Ponerme mi abrigo si es invierno y recorrer los laberintos propios y de la ciudad. Es un placer ver como se apaga la luz en Gijón. Como lo también era ver las tardes noches de Estambul. Ya me quedan lejos, pero recuerdo la tranquilidad de una ciudad que no duerme.
El segundo día, mientras bajábamos de Beyoglu hacia la parte más turística de la ciudad, me vino a la memoria este pequeño cuento que está dentro de la novela de Atxaga. Pasear por las noches, por las tardes, con nuestras cosas... mirando al horizonte y reflexionando sobre lo que hacemos. Sabiendo que el paseo es parte de nosotros porque en él nos entendemos.
En la novela, los dos personajes principales de este cuento echan de menos esos paseos que daban antes... confío en que esto a mi no me ocurra.

martes, septiembre 25, 2007

Gatos en Estambul


El gato es un animal viajero... Nunca te puedes fiar de uno. Te miran con esos ojos que se iluminan hasta en la oscuridad y no sabes si te piden algo, se compadecen de ti o planean su próximo viaje lejos de tu lado.
Estambul es una ciudad de gatos. En cada esquina un pequeño felino te espera con su mirada atronadora. Ya sea en los cementerios de la ciudad, comiendo la basura que se desperdiga en alguno de los callejones o paseando señorialmente frente a la Mezquita Azul. Me sorprendían y me provocaban ternura.
La primera noche que estuve en la ciudad del Bósforo, cuando regresaba al hotel vi a esta parejita en uno de los cementerios que se esparcen por todo Estambul. Resguardados tras una enorme reja de metal podían ver Santa Sofia y todo el ajetreo de una ciudad que no descansa...
Me los imaginé viajando y escapando de mi mirada, como la mayoría de los gatos que he conocido. Pero estos se quedaron quietos. Sus ojos brillantes me siguieron. Fijos en mí. Mostrando la nostalgia de Estambul, su amargura... Y fui yo el que se marchó.
Desde ese momento supe que esta ciudad iba a enseñarme muchas de sus caras en los ojos, la mirada de sus ciudadanos humanos y no humanos...